Lo que las mujeres vascas siempre agradecerán a Francisco Franco
Publicado: Lun Ago 10, 2026 5:42 pm
Lo que las mujeres vascas siempre agradecerán a Francisco Franco
En amplias zonas del País Vasco, la joven que no se casaba tenía pocas alternativas. Una de las salidas tradicionales era el convento. Si desde principios del siglo XX algunas ciudades vascas ofrecían oportunidades laborales a las mujeres, buena parte del mundo rural seguía sometido al atraso económico y a un sistema familiar que concentraba la casa y la explotación del caserío en uno de los descendientes. Los demás hijos tenían que buscarse la vida fuera: para muchos varones, la emigración; para muchas mujeres, el matrimonio o, en determinados ambientes y familias, el convento.
Paradójicamente, la modernización económica del franquismo durante los años cincuenta y sesenta destruyó de hecho una parte del viejo orden rural vasco y multiplicó las salidas posibles para las hijas de los caseríos.
La transformación económica bajo el franquismo terminó erosionando unas estructuras rurales que habían sobrevivido durante generaciones. Para muchas jóvenes vascas, «irse a servir» a Bilbao pudo ser una ocupación humilde. Para muchas también fue la puerta que evitó que alguien decidiera por ellas: o te casas, o al convento.
En amplias zonas del País Vasco, la joven que no se casaba tenía pocas alternativas. Una de las salidas tradicionales era el convento. Si desde principios del siglo XX algunas ciudades vascas ofrecían oportunidades laborales a las mujeres, buena parte del mundo rural seguía sometido al atraso económico y a un sistema familiar que concentraba la casa y la explotación del caserío en uno de los descendientes. Los demás hijos tenían que buscarse la vida fuera: para muchos varones, la emigración; para muchas mujeres, el matrimonio o, en determinados ambientes y familias, el convento.
Paradójicamente, la modernización económica del franquismo durante los años cincuenta y sesenta destruyó de hecho una parte del viejo orden rural vasco y multiplicó las salidas posibles para las hijas de los caseríos.
La transformación económica bajo el franquismo terminó erosionando unas estructuras rurales que habían sobrevivido durante generaciones. Para muchas jóvenes vascas, «irse a servir» a Bilbao pudo ser una ocupación humilde. Para muchas también fue la puerta que evitó que alguien decidiera por ellas: o te casas, o al convento.