Josep Pla-Narbona: el dibujante que profesionalizó el diseño y no dejó de interrogar al mundo

De las cosas de MadridGratis: ocio gratis o muy barato en Madrid, consejos de ahorro; y curiosidades varias.

Moderadores: EstoEsElPueblo, Escribiente

Avatar de Usuario
EstoEsElPueblo
Mensajes: 1996
Registrado: Jue Ene 24, 2019 1:50 am

Josep Pla-Narbona: el dibujante que profesionalizó el diseño y no dejó de interrogar al mundo

Mensaje por EstoEsElPueblo » Jue Feb 05, 2026 1:39 pm

Josep Pla-Narbona: el dibujante que profesionalizó el diseño y no dejó de interrogar al mundo
Josep Pla Narbona 1928 Leyenda de Isifo.png
Josep Pla Narbona 1928 Leyenda de Isifo
Josep Pla-Narbona (Barcelona, 5 de febrero de 1928 – La Floresta, 13 de diciembre de 2020) fue uno de los nombres decisivos en la construcción del diseño gráfico moderno en España y, a la vez, un artista plástico de largo aliento: dibujante, grabador, escultor y pintor. Su obra avanza por dos carriles que nunca se anulan: por un lado, la precisión del oficio aplicada a la comunicación; por otro, la necesidad íntima de la imagen como confesión, pregunta y combate. En ambos, su línea aparece como una firma moral: no adorna, acusa; no “mira”, interroga.
Josep Pla Narbona Turismo, Visite España
Josep Pla Narbona Turismo España.jpg
Infancia y aprendizaje del oficio
Su infancia quedó marcada por la guerra y por una sensación temprana de intemperie. En varios recuerdos autobiográficos aparece la imagen de un niño que camina por Barcelona con un bloc, dibujando para distraer el hambre y para darse un sitio en el mundo. De ese suelo áspero nacerá una voluntad que no se le irá: la de ser reconocido, sí, pero sobre todo la de dominar el oficio. Estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona (1945–1948) y se incorporó muy joven a talleres y estudios vinculados a las artes gráficas. En 1946 trabajó como aprendiz con Josep Artigas, y al año siguiente entró en el taller del dibujante y pintor Ricard Fábregas. La muerte prematura de su maestro en 1947 supuso un giro brusco: con apenas 19 años heredó una cartera de clientes y se vio obligado a convertirse en profesional “de verdad”, no por romanticismo, sino por necesidad.
Josep Pla Narbona Moda Masculina, 1963
Josep Pla Narbona Moda Masculina.jpg
París, regreso y una personalidad gráfica propia
Entre 1956 y 1958 vivió en París y trabajó en la agencia Publicité R.L. Dupuy. Fue una etapa de aprendizaje acelerado: allí respiró la libertad visual europea, se empapó de soluciones conceptuales cercanas al surrealismo y convivió con profesionales como Oleg Zinger, Lima de Freitas y Lluís Camps. Volvió a Barcelona en 1958 y abrió estudio. Esa vuelta no fue un simple retorno: fue la decisión de construir un lenguaje reconocible, deliberadamente suyo, capaz de competir en un país que aún hablaba en voz baja.
Josep Pla Narbona Medicina, farmacia
Josep Pla  Narbona Medicina.jpg
Docencia y compromiso profesional
En 1961 fue profesor de Plástica Publicitaria en la Escuela Massana, y ese mismo año comenzó a asumir un papel vertebrador dentro del diseño español. Fue el primer presidente de Grafistas Agrupación FAD, embrión de la actual ADG-FAD, y en 1964 impulsó los premios LAUS, que acabarían siendo un termómetro de calidad para varias generaciones. En 1964 se convirtió también en el primer español admitido en la Alliance Graphique Internationale (AGI), y desde su representación organizó el primer congreso de la entidad en Barcelona, en 1971. No era solo un diseñador brillante: era alguien que entendía que la profesión necesitaba estructura, criterios y prestigio.
Josep Pla Narbona La Lechera
Josep Pla  Narbona La Lechera.jpg
Conquista internacional (1960–1975)
Entre 1960 y 1975 su trabajo cruzó fronteras con una intensidad poco habitual para un creador español del momento. En 1969 expuso en la Galería Terry Dintenfass de Nueva York y realizó litografías en San Francisco para Collectors Press; en 1972 presentó dibujos y grabados en Chicago. Participó en exposiciones organizadas por instituciones como el American Institute of Graphic Arts y en espacios relevantes de Nueva York —incluido el entorno del Lincoln Center— y estuvo presente en museos y centros europeos: el Stedelijk Museum de Ámsterdam (1973), el Design Center de Stuttgart (1974), las galerías del Royal College of Art de Londres (1974) o el Musée des Arts Décoratifs de Lausana (1974). En 1972 su obra entró en colecciones del Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York, y está también en fondos de museos como el MACBA.
Josep Pla Narbona Fiesta Nacional
Josep Pla Narbona  Tauromaquia.jpg
El diseñador que elevó la identidad y el cartel
Su grafismo se reconoce por una intensidad plástica que, muchas veces, trabaja con el mínimo de elementos: negro sobre blanco, recortes, desgarrados, metáforas visuales limpias como un golpe. Firmó piezas emblemáticas como el logotipo del diario Tele/eXpres (1963) o los carteles de SONIMAG (1964–1966), y trabajó para farmacéuticas como Laboratorios Sandoz y Uriach, donde supo convertir conceptos médicos abstractos en imágenes memorables. También desarrolló proyectos pioneros de identidad corporativa, como el de Industrias COSMO, y se vinculó al mundo editorial, entre otros ámbitos, con Llibres de Sinera. Aun cuando el encargo era “comercial”, Pla-Narbona metía una cuña de pensamiento: la imagen debía funcionar… y además decir algo.
Pla Narbona Visita el zoo de Barcelona
Pla Narbona Visita el zoo de Barcelona.jpg
El artista: máscaras, cuerpos y metamorfosis
A la par, creció su obra más privada. Sus figuras no buscan complacer: son hieráticas, sensuales, rotas o deformadas, con un erotismo que no se esconde y una tensión psicológica que se clava en el ojo. Entre 1967 y 1969 la figura se fragmenta y se vuelve barroca; ahí aparece la serie Triumfalismes (1969). En 1972 surgen tabiques, compartimentos, monstruos y seres fantásticos en trabajos como Crítica de la hipocresía, y aparecen también sus Paisajes antropomórficos. Un crítico dijo que sus figuras no miraban, sino que interrogaban; él mismo lo asumía como una manera de estar en el mundo, como si el dibujo fuera una conversación dura con la vida. En esa línea, Dámaso Alonso llegó a definirlo como un plasmador genial de vaguedades atormentadas del espíritu: una frase excesiva si se lee deprisa, pero muy certera si uno contempla sus ojos dibujados.
Josep Plan Narbona cartel para la URSS
Josep Plan Narbona cartel para la URSS.jpg
Crisis, retirada parcial y “otra vida”
A mediados de los setenta llegó una crisis personal que partió su trayectoria en dos. El grafista comercial, el que estaba en el centro del escaparate, se apagó durante un tiempo. Cuando se repuso, eligió otra vida: más taller, menos encargo; más riesgo íntimo, menos aplauso inmediato. No abandonó del todo el diseño, pero lo redujo, y acumuló una enorme cantidad de obra que guardó como algo propio, casi privado. En entrevistas tardías lo resumía con una mezcla de ironía y cansancio: durante décadas quiso ser importante; al borde de los 90, decía, ya no quería serlo, porque la importancia es incómoda y obliga a competir.
Pla Narbona Visitad el zoo de Barcelona
Pla Narbona Visitad el zoo de Barcelona.jpg
Reconocimientos y legado
Recibió premios desde muy pronto: Premios Sant Jordi de dibujo y pintura (1960 y 1961), Delta de Plata ADI-FAD (1962), distinciones del American Institute of Graphic Arts (1970), el premio honorífico del Art Directors Club (1988), la medalla del Foment de les Arts Decoratives (1990), el LAUS de Honor (2000) y el Premio Nacional de Diseño (2004), compartido con Juan Gatti como reconocimiento a su condición de pioneros. En 2019 recibió la Creu de Sant Jordi. Pero su legado no es un palmarés: es haber demostrado que el diseño podía ser cultura, y que el dibujo podía ser pensamiento. Hasta el final repitió una idea casi física: si no dibujaba, se encontraba mal; dibujar era su gasolina.
Josep Pla Narbona La Lechera
Josep Pla Narbona La Lechera.jpg
Tauromaquia: tema, mirada y energía visual
En torno a Pla-Narbona circulan recuerdos y relatos que lo sitúan cerca del mundo taurino, no como pose, sino como material visual: el rito, la tragedia, el movimiento, la geometría del ruedo. Se le atribuye una lectura del toreo como dibujo en el aire, y aparecen menciones a series y trabajos donde el toro y la plaza se convierten en coreografía, a veces vista desde arriba como un diagrama: el ojo del diseñador mirando una ceremonia antigua con instrumentos modernos. Esa veta —cuando aparece— encaja con su obsesión por la línea, por el cuerpo en tensión y por el instante que decide una vida.
Un foro :idea: es mejor que twitter, mejor que facebook, mejor que instagram... ¿por qué? Este foro es taurino; las redes sociales son antis :evil: .


Responder

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 5 invitados