Cosas que no sabes de Salvador Dalí y ni sospechas
Salvador Dalí no fue solo el pintor de los relojes blandos. Fue un dispositivo de escándalo permanente: un hombre que convirtió su propia vida en una performance continua, mezclando genio técnico, exhibicionismo calculado, fobias sexuales, avaricia descarada, misticismo nuclear y un ego tan grande que firmaba cuadros con el nombre de su mujer delante del suyo.
Detrás del bigote a las diez y diez y de la declaración «yo soy el surrealismo» hay un personaje que empujaba niños de puentes de niño, que se masturbaba frente a prostitutas en fila, que soltó un pedo a un presidente autonómico delante de un cuadro y que comparó el sexo con una estocada de corrida.
Lo que la mayoría conoce es la marca Dalí: el Museo de Figueres, Gala, Portlligat, Hollywood y Disney. Lo que casi nadie sospecha es hasta qué punto sus excentricidades no eran adorno, sino el motor de su obra y de su existencia. Las anécdotas que siguen no son folclore pintoresco. Son la materia prima con la que construyó un personaje tan deliberadamente excesivo que, décadas después de muerto, sigue resultando más extraño que cualquiera de sus lienzos.
¡Preparados! ¡¡listos!! ¡¡¡métela!!!
Cosas que no sabes de Salvador Dalí y ni sospechas
- QuinCharles
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- Registrado: Vie Sep 22, 2023 4:05 pm